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El horario de la comida era muy distinto al de España, pues se comía en el colegio una especie de desayuno, que podía ser un bocadillo o una comida caliente. Después a las 17h, se almorzaba en las casas. Por último, la cena tenía lugar sobre las 19.30h, después de la cual, los niños se acostaban rápidamente. Selwa estaba acostumbrada a convivir con personas de diferentes nacionalidades y, al llegar aquí , se dio cuenta de que en España , en general , había menos tolerancia, ya que la sociedad es menos heterogénea que en Bélgica. Otro de los aspectos en los que encuentra un gran contraste es en el tema de la educación. A ella le llamó espacialmente la atención cuando llegó, el escaso respeto con el que se trataba a los profesores, así como el incumplimiento de las normas que regían los Centros. Allí la enseñanza se basaba en el trabajo diario, no había prácticamente exámenes y en las calificaciones se valoraba el esfuerzo continuado de los alumnos. En Selwa se funden varias culturas. En su casa su padre cocina cuscús, su madre es de origen andaluz, pero convertida a la religión islámica y sus hermanos son cofrades de una Hermandad. Le encanta la feria. Habla andaluz y francés y cuando se le pregunta si le gustaría volver a Bélgica no responde y sonríe. |