J.D. Salinger: El guardián entre el centeno

Junio 11th, 2007

Informe de lectura elaborado por JM. Glez.-Serna (IES Carmen Laffón).

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Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. En cuanto empiezan a correr sin mirar a donde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno. Te parecerá una tontería, pero es lo único que de verdad me gustaría hacer. Sé que es una locura.

J.D. Salinger, El guardián entre el centeno.

1. Disponibilidad de la obra.-

En español podemos encontrar una única traducción de la novela de J.D. Salinger realizada por Carmen Criado directamente del original inglés. Tres editoriales diferentes publican el mismo texto sin apoyo crítico de ninguna clase, por lo que la elección de una u otro deberá centrarse en cuestiones como el precio, la apariencia del volumen o la comodidad de la lectura. Son las siguientes:

  • Editorial Alianza, colección Libro de Bolsillo. Madrid, 1997. 272 páginas. Encuadernación en rústica. Precio: 7′21 Euros.
  • Editorial Debate, colección Últimos clásicos. Barcelona, 1994. 216 páginas. Encuadernación en cartoné. Precio: 10′12 Euros.
  • Editorial Edhasa. Esta editora barcelonesa nos ofrece el texto en tres colecciones diferentes:
    • Colección Narrativas contemporáneas. Barcelona, 1991. 256 páginas. Encuadernación en tela. Precio: 11′41 Euros.
    • Colección Novela. Barcelona, 1997. 280 páginas. Encuadernación en cartoné. Precio 14′45 Euros.
    • Colección Edhasa literaria, Barcelona, 2005. 276 páginas. Encuadernación en cartoné. 18′27 Euros.

2. El texto literario.-

2.1. Argumento.-

La novela relata el viaje de Holden desde el momento en que es expulsado de la escuela de Pencey hasta que llega de nuevo a su hogar psicológicamente muy afectado. A lo largo de este viaje, Holden ha de enfrentarse al mundo adulto en el que por su edad ya está a punto de ingresar y siente la nostalgia por la inocencia infantil perdida.

2.2. Temas.-

  • La crítica hacia la hipocresía de las personas y de la sociedad es, probablemente, el tema principal de la novela.
  • La denuncia del mundo adulto, marcado en todas las ocasiones por lo miserable, lo sucio, la falsedad, lo brutal y la degeneración.
  • La nostalgia de la infancia como la época de la vida en la que únicamente es posible la pureza, la inocencia y la sinceridad.

2.3. Personajes.-

Holden Caulfield es el protagonistra absoluto de la novela. Todo el relato está narrado desde su perspectiva y lo que el texto nos ofrece es simplemente su visión del mundo sin filtrar a través un narrador adulto.

Son muchos los personajes que aparecen en la novela. En la mayoría de los casos están poco desarrollados y Salinger los utiliza para establecer el desesperanzador panorama social que presenta la novela. Podríamos intentar clasificarlos en los siguientes grupos:

  • La familia Caufield.- En la novela solamente se hace presente Phoebe, la hermana menor de Holden, pero la importancia de los ausentes es tal que las alusiones de Holden a ellos es constante, sobre todo en el caso de los hermanos (Allie y DB), ya que los padres no tienen presencia efectiva, ni directa ni indirecta, lo cual también resulta significativo para el establecimiento del conflicto generacional del protagonista.
  • Los niños.- Son pocos los niños que aparecen en la novela, pero todos ellos presentan una caracterización positiva, asociados a la ingenuidad, la inocencia, pureza y sensatez (el caso de Phoebe, la hermana de Holden, es el más emblemático). Los niños representan el “deseo” de Holden, frente a la “realidad” del mundo adulto o adolescente.
  • Los jóvenes.- Los adolescentes y jóvenes que pueblan la novela presentan una caracterización negativa porque intentan ya vivir como “adultos” y, por tanto, aparecen contagiados de los defectos del mundo adulto: hipocresía, vicio, violencia. El propio Holden, aunque viéndose diferente al resto, en algunos momentos se contagia de esa forma de vida, como sucede en el viaje en autobús hasta Nueva York. De todos esos jóvenes degradados tan sólo puede salvarse Jane, amor de Holden, aunque el suyo es más un amor infantil que se rompe ante la Jane que tiene una cita con Stradlater.
  • Los adultos.- Ni que decir tiene que el adulto, como colectivo, se convierte en el verdadero antagonista de Holden Caufield. Algunos adultos ofrecen en la novela aspectos que podría salvarlos, pero se convierten definitavemente en seres enemigos del protagonista por otras cuestiones. Es lo que sucede con los dos profesores con los que Holden parece tener una mejor relación y que precisamente sirven para abrir y cerrar la novela al entrevistarse con el protagonista.

2.4. La estructura.-

La estructura argumental de la novela adopta el tradicional motivo del viaje que lleva, en este caso, al protagonista desde Pencey hasta su casa en Nueva York. A través de dicho viaje y sus diferentes etapas (colegio, hotel, casa del profesor, hogar) Salinger traza su radiografía de una sociedad materialista, hipócrita y sin capacidad de ofrecer esperanza al adolescente.

La estructura temporal también es muy clásica, pariendo de un presente de la narración desde el que el protagonista vuelve a los acontecimientos de un año antes que explican la situación de inestabilidad mental en la que se encuentra. La técnica de la analepsis se complica aún más al saltar Salinger en determinadas ocasiones al pasado más lejano del protagonista: la muerte de su hermano Allie, la relación con DB o la experiencia amorosa con Jane.

2. ¿Por qué leer El guardián entre el centeno?

  • El protagonista de la novela es un adolescente que se enfrenta a su tránsito de la infancia a la vida adulta. Se encuentra, por tanto, en una situación vital equivalente a la del alumno de los últimos cursos de Secundaria.
  • A diferencia de lo habitual en la narrativa juvenil actual, el protagonista y otros personajes que pueblan la novela no son modelos de lo que podríamos llamar “lo políticamente correcto”. Este hecho pone al lector en la necesidad de valorar por sí mismo las acciones y los pensamientos de los personajes, evitando de esta manera engullir el texto sin meditar sobre el mismo.
  • En la novela no nos encontramos con la exposición de una serie de valores que deben creerse con fe ciega, sino con la vida y la problemática de un muchacho en una situación bastante normal que para él se convierten en una verdadera losa existencial.
  • La novela es eminentemente reflexiva y en ella la acción prácticamente no tiene presencia, salvo en contadas ocasiones. Esta característica del relato que choca bastante con el lector novel, convierte la obra de Salinger en una buena herramienta para introducir a los futuros lectores en un tipo de literatura al que no se encuentran acostumbrados.
  • En la misma línea de lo anterior, lo escasamente satisfactorio del desenlace de la novela puede ser de gran interés para familiarizar a nuestros alumnos con unos textos en los que el happy end que tranquiliza el alma del espectador no se hace presente.

3. Nivel del lector.

El lector para el que me parece apropiada esta novela encajaría con el perfil del alumnado de 4º de ESo o 1º de Bachillerato (entre 15 y 17 años), por coincidir con la edad del protagonista, lo que facilita la identificación con el personaje y sus circunstancias, y por supuesto con ese momento de la evolución psicológica de la persona en la que se produce el choque entre la infancia que se va y unas nuevas pautas de conducta adulta que todavía no puede comprender al cien por cien.

4. Propuesta de actividades.

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4.1. Lectura en el aula.-

La lectura en el aula creo que es la actividad más adecuada para esta novela. No creo que se deba dejar solo al alumno ante la lectura de la narración, ya que no tiene las dosis necesaria de intriga y acción que atraparía al lector. Sinceramente pienso que puede ser una lectura muy interesante para el adolescente si se lee poco a poco en el aula, con las explicaciones pertinentes por parte del profesor y los comentarios y opiniones que vayan surgiendo al alumnado al hilo de su lectura.

El tratamiento de la lectura en el aula que he seguido este curso con la novela ha sido el siguiente:

Primera Sesión (una hora): presentación de la novela.- Antes de comenzar a leer el libro, dedicamos una clase a presentarlo. Durante esa hora leímos el arranque de la novela, lo que dio pie a abordar algunas de sus características narrativas: autobiografía ficticia, lenguaje coloquial elaborado, estructura temporal, situación del protagonista, motivo del viaje como hilo estructural. No pude evitar recurrir al morbo con la intención de generar en los lectores futuros una cierta intriga y deseo de leer. Con esa intención hablamos de John Lennon de su asesino y sus lecturas, de la leyenda maldita de la novela en Estados Unidos.

Cinco sesiones de lectura (una hora cada una).- La novela consta de 26 pequeños capítulos que leímos a razón de 5 cada semana. En el aula, cada día dedicado a la lectura, comenzábamos resumiendo lo leído hasta el momento, se planteaban dudas y comentarios sobre lo sucedido y se leía el resto de la hora (aproximadamente dos capítulos en cada sesión). Lo que no diera tiempo a leer en clase, cada alumno lo leía personalmente.

Sesión final: puesta en común (una hora).- Tras la finalización de la lectura de la novela, dedicamos una clase a poner en común opiniones y debatir en torno a las siguientes cuestiones:

  • El mundo de la niñez frente al mundo de los adultos.
  • Sentido de la expresión “El guardián entre el centeno”.
  • Estado mental del protagonista y su vinculación con Salinger.
  • Organización temporal del relato.
  • Relaciones familiares de Holden y sentido de las mismas.
  • La actitud de Holden ante la mujer en torno a dos de las figuras femeninas de la narración, Jane y Sally.
  • La actitud de Holden ante la enseñanza en torno a los dos profesores que abren y cierran la narración.

Actividades de (re)creación (dos sesiones de una hora cada una).- Con posterioridad, también dedicamos dos sesiones a que el alumnado realizara determinadas actividades de creación en torno al mundo de la novela de Salinger que explicito en los siguientes apartados.

4.2. Actividades de (re)creación.-

4.2.1. Tirillas gráficas.-

Aprovechando una hora en el aula de ordenadores, propuse a uno de los grupos de alumnos que accedieran al sitio web de Stripgenerator. Se trata de un lugar en el que pueden construirse fácilmente pequeñas tirillas gráficas a partir de una buena colección de caracteres y con variedad de objetos, encuadres, globos y demás recursos necesarios. La actividad consistió en que cada grupito de alumnos crease una tirilla gráfica sobre algún aspecto de la novela de Salinger. He seleccionado la siguiente viñeta -creada por Jesús D., Melania y José Antonio- a modo de ejemplo porque creo que refleja a la perfección una de las ideas centrales del libro: Holden, entre la inocencia infantil y la perversión adulta.

melania joseantonio jesusdavid luis

4.2.2. Cambio de desenlace.-

Como en muchas de las críticas que los estudiantes hicieron de la novela aludían a lo escasamente satisfactorio de su desenlace, les propuse que redactaran otro desenlace para la narración, aunque sin que se perdiera la coherencia del relato.

4.2.3. Ponerse en la piel de un personaje.-

La última propuesta de redacción de texto creativo en torno a la novela de Salinger consistió en ponerse en la piel de uno de los personajes de la obra y expresar su opinión sobre el comportamiento y personalidad de Holden Caulfield.

5. Enlaces en Internet.-

J.D. Salinger (Wikipedia).
El guardián entre el centeno (Wikipedia).
Comentario de Silvia Rodríguez.
Comentario de Adriano Morán.
Comentario en Cuchitril Literario.

Poesía española posterior a la Guerra Civil

Junio 5th, 2007

Por JM. Glez.-Serna.

A continuación os dejo el enlace a una selección de textos con los que pretendo hacer un recorrido por las principales tendencias poéticas españolas posteriores a 1939.

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Juan Ruiz: El Libro del Buen Amor

Junio 5th, 2007

Por JM. Glez.-Serna.

A continuación os dejo el enlace a una selección de textos de El Libro del Buen Amor en la que puede seguirse el hilo argumental básico de la obra de Juan Ruiz.

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Federico García Lorca: La casa de Bernarda Alba

Junio 5th, 2007

Por JM. Glez.-Serna.

Os dejo el texto completo de La casa de Bernarda Alba preparado para imprimir y repartir al alumnado por si queréis leerlo en clase.

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Antonio Machado, tema a tema

Junio 5th, 2007

Por J.M. Glez.-Serna.

Os dejo a continuación una selección de poemas de Antonio Machado con los que pretendo hacer un recorrido por los temas principales de la obra poética del autor sevillano.

Videos sobre bibliotecarios

Mayo 3rd, 2007

Os dejo un par de videos sobre las virtudes que habrán de tenr los nuevos bibliotecarios.

 

Fuente: Librosfera.

Ivan Turgueniev: Primer amor

Mayo 1st, 2007

turgueniev

Puede descargar la novela de Turgueniev pulsando sobre alguno de los siguientes enlaces:

El canon de la literatura juvenil

Mayo 1st, 2007

robinsonHace ya algún tiempo, tuve la suerte de asistir a una conferencia de Vincenç Pagès Jordà, autor entre otros de De Robinson Crusoe a Peter Pan. Un canon de literatura juvenil, libro publicado en catalán y que mucho me temo no podremos disfrutar en castellano. En su ensayo, el autor se propone compartir su relación de libros indispensables para iniciarse en la lectura.

Vicenç Pagès inició su charla con un decálogo muy personal de lo que entiende debe hacerse con la lectura. Os lo dejo a continuación, porque me parece de interés:

  1. Es preferible no leer cualquier cosa.
  2. Es preferible no elegir los libros por su mensaje.
  3. Es preferible no obligar a leer copias deslucidas de originales deslumbrantes.
  4. Es preferible no leer cualquier traducción.
  5. Es preferible no obligar a realizar trabajos.
  6. Es preferible no abusar del contexto.
  7. Es preferible no imponer interpretaciones.
  8. Es preferible no repetir lecturas.
  9. Es preferible no dejar al lector solo ante el libro.
  10. Es preferible no fiarse de las campañas publicitarias.

No suscribo en su totalidad el decálogo, pero sí reconozco que es un buen punto de partida para reflexionar sobre lo que queremos conseguir cuando recomendamos un determinado libro. Sobre todo, me interesa el primer item, ya que de él dependen algunos de los restantes y, además, justifica la necesidad de establecer un canon: ¿qué debe leerse? ¿por qué? ¿cómo debe leerse? ¿en qué momento?

Muchos de los que leéis estas líneas es posible que opinéis que no es necesario un canon, pero ¿cómo enfrentarse si no es de la mano de un guía al océano profundo de la literatura? Os dejo una cita de Iván Klima:

Estos amigos [los libros], que hemos acariciado alegremente con la mirada, se transforman en enemigos que intentan enterrarnos bajo su peso.

La necesidad de un canon-guía se me hace evidente, y más aún en el terreno de la literatura juvenil donde las editoriales nos asaltan cada año con una avalancha de nuevas obras indispensables para el desarrollo del adolescente tal y como lo queremos, aunque no sé muy bien si ese desarrollo contribuye al del gusto literario y el disfrute lector.

Otra cuestión es quién establece ese canon y qué obras deben aparecer en él. Toda propuesta de canon es ideológica, personal y cultural; y esas dimensiones convierten cada relación en discutible. No creo que sea posible la coincidencia exacta entre dos itinerarios de lectura de dos personas distintas, pero su utilidad va más allá de la aceptación de un canon determinado porque obliga, de alguna manera, a formular una selección propia.

Personalmente, me gustan los cánones honrados como el de Vincenç Pagès que lo presenta desde el principio como algo estrictamente personal, fruto de su experiencia lectora. Él propone una relación de libros que le hicieron sentir placer. Son los siguientes:

Rudyard Kipling: El libro de la selva.
E.T.A. Hoffmann: Cascanueces y el rey de los ratones.
Frances Hodgson Burnett: El jardín secreto.
Jack London: La llamada de la selva.
Mark Twain: Las aventuras de Tom Sawyer.
Lucy Maud Montgomery: Ana de las Tejas Verdes.
Alexander Pushkin: La hija del capitán.
Margaret Oliphant: La puerta abierta.
H.G. Wells: La máquina del tiempo.
Nikolai Gogol: Taras Bulba.
Henry R. Haggard: Las minas del rey Salomón.
Arthur Conan Doyle: El sabueso de los Baskerville.
Zane Grey: La herencia del desierto.
R.L. Stevenson: La isla del tesoro.
Anthony Hope: El prisionero de Zenda.
J.M. Barrie: Peter Pan.
Jules Verne: La vuelta al mundo en 80 días.
Howard Pyle: Historia del rey Arturo y sus caballeros.
Jules Verne: Viaje al centro de la tierra.
Charlotte Brönte: Jane Eyre.
Stephen Crane: La roja insignia del valor.
Mark Twain: Las aventuras de Huckelberry Finn.
Bram Stoker: Drácula.
Jane Austen: La abadía de Northanger.
Alexandre Dumas: Los tres mosqueteros.
Ivan S. Turguenev: Primer amor.
Daniel Defoe: Robinson Crusoe.
Herman Melville: Moby Dick.

Como habrán comprobado, se trata exclusivamente de novelas del siglo XIX (salvo Robinson Crusoe) y de autores no hispanos. Esta característica del canon de Pagès se apoya en dos razones de peso:

  • Se trata de obras leídas y disfrutadas ya por varias generaciones de lectores, por tanto, han demostrado de sobra su valía más allá de las campañas publicitarias.
  • Al leerse traducidas no presentan problemas lingüísticos, ya que toda traducción supone una actualización del lenguaje y el estilo.

También es significativa en la propuesta de Vicenç Pagès el orden de la relación, ya que el autor pretende con él porporcionar una secuencia de lectura adaptada a unas edades que van de los 11 o 12 años hasta los 16 o 17.

¿Compartimos este canon? Probablemente no. Sin duda en él son todos los que están, pero no están todos los que son, como sucede con cualquier listado selectivo. La utilidad de la relación reside, como ya he dicho más arriba, en convertirse en punto de partida para la reflexión y construcción de nuestros cánones personales. ¿Os atrevéis a establecer vuestro propio canon de 20 obras para incitar a la lectura? Os dejo el mío, que más que una propuesta para nuestros alumnos de hoy es memoria de aquellos libros que me hicieron amar las letras:

  1. J.M. Barrie, Peter Pan.
  2. Mark Twain, Las aventuras de Huckleberry Finn.
  3. Herman Melville, Moby Dick.
  4. R.L. Stevenson, La isla del tesoro.
  5. A. Conan Doyle, El sabueso de los baskerville.
  6. Julio Verne, Miguel Stroggoff.
  7. Julio Verne, La vuelta al mundo en ochenta días.
  8. Julio Verne, Veinte mil leguas de viaje submarino.
  9. J.D. Salinger, El guardián entre el centeno.
  10. Gabriel García Márquez, El coronel no tiene quien le escriba, y, por supuesto, Cien años de soledad.
  11. Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera.
  12. Miguel de Unamuno, San Manuel Bueno, mártir.
  13. Henry R. Haggard, Las minas del rey Salomón.
  14. Mary Shelley, Frankenstein.
  15. Camilo J. Cela, La familia de Pascual Duarte.
  16. Franz Kafka, La metamorfosis.
  17. Miguel Hernández, Cancionero y romancero de ausencias.
  18. Mario Vargas Llosa, La ciudad y los perros.
  19. Ernest Hemingway, El viejo y el mar.
  20. Fedor Dostoievski, Crimen y castigo.

Y como he dicho veinte, no pongo ninguno más, aunque me quedo con las ganas.

José Mª González-Serna

(Publicado en Cuaderno de Clase)

Libros clásicos

Abril 24th, 2007

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Libros clásicos es un sitio web absolutamente maravilloso para iniciarse en la lectura de obras juveniles de las de toda la vida.

El contenido del sitio web está organizado en torno a tres zonas de interés. En la primera de ellas, “Biblioteca”, se puede acceder a la lectura del primer capítulo de un buen número de clásicos de la literatura juvenil, incluyendo esta sección también un breve pero bien construido cuestionario de comprensión lectora del capítulo. La segunda sección del web, “Autores”, ofrece información de interés sobre los escritores de los libros seleccionados. En la tercera sección, “Profesores”, se ofrecen las guías de uso del web, tanto para el alumnado como para el profesorado.

Además de los contenidos en torno a los libros seleccionados, la pantalla de inicio del web nos mostrará curiosidades, frases célebres y presentaciones de libros y autores no incluidos en lña sección “Biblioteca”.

En definitiva, Libros clásicos es una magnífica herramienta para iniciar al alumnado en la lectura de obras que el tiempo ha convertido en clásicas.

Los Clásicos o el Apocalipsis

Abril 23rd, 2007

He tenido la suerte de asistir hace unos días a una conferencia de Francisco Rico en la que abordaba el papel de la lectura de los clásicos en la Enseñanza Secundaria. Fue la suya una intervención un tanto apocalíptica que partió de la idea del sinsentido de leer textos clásicos en el mundo actual como siempre se ha hecho. Para Rico, se impone sin lugar a dudas la necesidad de adaptar y para ello propuso una estrategia de acercamiento que combinara dos tareas:

  • Lectura de la obra completa mediante una adaptación.
  • Acercamiento al texto original a través de una antología personal realizada por el profesor de aquellos fragmentos con los que sienta mayor empatía y no con los más significativos desde un punto de vista que podríamos llamar “arqueológico”.

La despedida del ponente no puedo si no tacharla de frustrante por derrotista. Su idea de que los clásicos no tienen ya valor si no es para los profesionales de la materia me resultó terrible y me hizo cuestionar que el sentido de la enseñanza de la literatura ya no puede ser, al parecer, el mismo que tuvo para mí el aprenderla.

Rico apoyó su defensa de actualización de los clásicos partiendo de una adaptación reciente de El Quijote, preguntándose si debe respetarse o no el comienzo de la obra de Cervantes. Él lo dudaba, yo no. Yo pienso que no deben eliminarse ciertos arranques de obras que se han convertido casi en lexías complejas, en unidades, si no de sentido, sí de cultura, en lugares comunes del conocimiento: En un lugar de la Mancha; El día en que lo iban a fusilar; La heroica ciudad dormía la siesta; Yo, señor, no soy malo; Canta, oh Diosa, la cólera de Aquiles; Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo; y tantos otros. No sé si a ustedes les sucede lo mismo, pero yo me emociono con el simple hecho de enunciar estos pasajes, aunque no entienda su sentido estricto, filológico y profundo, aunque el “lugar” del comienzo de El Quijote sea una “aldea” y no “alguna parte” de la Mancha. De la Mancha, y no de La Mancha, como puntualizó don Francisco.

Otra de las ideas-fuerza de la charla de Rico fue que en la antología personal de los textos clásicos sobre la que proponía trabajar, se escogieran aquellos fragmentos que mejor pudieran llegar a los receptores o que mejor conocidos fuesen por el profesor. Daba a entender que se hace necesario llegar a la Literatura por la emoción, cosa en la que estoy completamente de acuerdo, aunque creo que encierra no pocos peligros. Una selección desde estos presupuestos supone la renuncia a las múltiples posibilidades de lectura de un clásico (que por eso es un clásico, digo yo) en favor de la propia interpretación del profesor en cuestión. Este hecho podría no tener mayor importancia en el caso de selecciones dirigidas a un lector “conocedor”, pero si con ellas nos dirigimos a un alumnado que desconoce y que con casi total seguridad no va a volver a acercarse a la obra clásica, pienso que se corre el riesgo de limitar la interpretación y, a la larga, condenar el texto al olvido o, lo que es peor, a una interpretación sesgada del mismo.

Pongo por caso el ejemplo que Francisco Rico utilizó. Si selecciono los pasajes más groseramente cómicos de El Quijote, estaré favoreciendo la imagen de un personaje loco de atar, del que nos reímos con crueldad, y olvidaré lo que para mí al menos es determinante y hace grande la obra de Cervantes: su decisión de enloquecer porque el mundo en el que vive no aporta ya nada a su vida. ¿No es simplificar demasiado?

José Mª González-Serna

(Publicado en Cuaderno de Clase)


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